¿Cómo mejorar mis relaciones personales?

Para disfrutar de relaciones de personales conscientes deberíamos empezar por tomar consciencia de las fuentes de estrés que dificultan nuestras relaciones.

Es demasiado sencillo culpabilizar a la otra persona de que todo va mal: es por su mal genio, su poca flexibilidad, su poca capacidad para expresarse, su… lo que sea. Todos hemos caído alguna vez en la trampa de creernos que somos inocentes y que todo pasa porque el otro no hace, no es y no sabe.

Y no hablaremos ahora del ego espiritual, ese que aparece cuando comienzas el camino del autoconocimiento y la “espiritualidad moderna” y te crees por encima de todos. En esos momentos, te separan un par de libros y varias conferencias del resto de personas que no están en tu misma onda, pero te sientes infinitamente más consciente que los demás cuando, en realidad, lo que te pasa es que el ego está volviendo a usar lo que tiene a mano, esta vez la espiritualidad, para separarte de los demás.

Antes te separaba a través de la rabia, de la tristeza o de cualquiera de sus artimañas, pero como le sirve todo, si tiene que usar la espiritualidad para separarte de una relación amorosa con las personas de tu entorno, la usa. Pero de esto te hablaré en profundidad en otro momento.

Si tu deseo es disfrutar de relaciones conscientes sin vicios emocionales ni dependencias tóxicas te propongo un ejercicio sencillo para empezar.

Considero que es un ejercicio con el que iniciar (o reiniciar) una relación, ya sea con tu pareja, tus padres, tus hijos o tus compañeros de clase. En este ejercicio vamos a analizar qué expectativa te has creado de la otra persona.

Todos nos creamos expectativas pero ninguno las cumplimos. Lo más seguro es que el otro no esté cumpliendo tus expectativas, pero ¿te has plantado si tú estás cumpliendo sus expectativas?

Es probable que no, pero no te vayas a torturar por eso.

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El antídoto contra las expectativas se llama aceptación. Aceptación de quien tú eres y de quien el otro es. Acepta que tus expectativas sobre el otro quizás surgen de un vacío o necesidad que hay en ti y querrías que el otro satisficiera. Acepta el momento en el que te encuentras y en el que se encuentra, y sobre todo, comunícate. Habla de lo que piensas, de lo que sientes y de lo que querrías sentir cuando estas con esa persona. De esta forma, ya no habría expectativas si no un camino a recorrer juntos.

En este vídeo te cuento más cosas:

 

Y si quieres profundizar en el tema, puedes ver este directo que hice en mi canal de Youtube el 7 de abril de 2020 hablando sobre relaciones conscientes.

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