La fibromialgia es una condición crónica caracterizada por dolor musculoesquelético generalizado, fatiga persistente, alteraciones del sueño, disfunción cognitiva y síntomas afectivos.
Aunque durante décadas su abordaje ha estado centrado en el tratamiento sintomático, los estudios más recientes muestran que la fibromialgia no tiene una sola causa, sino que está relacionada con varios factores, entre ellos el trauma emocional vivido, especialmente durante la infancia.
Síntesis: el vínculo entre la fibromialgia y el trauma infantil
Si buscas entender por qué la fibromialgia persiste a pesar de los fármacos, la clave podría estar en la biografía, no solo en la biología. Aquí los puntos clave de este artículo:
- Más que dolor físico: la fibromialgia afecta al 2-6% de la población y se caracteriza por una sensibilización del sistema nervioso central, no solo por puntos de dolor localizados.
- La raíz invisible: estudios indican que hasta un 88% de los pacientes han sufrido Experiencias Adversas en la Infancia (EAIs), como abuso o negligencia.
- Evidencia neurobiológica: el trauma temprano altera el eje HPA (estrés) y estructuras cerebrales (amígdala e hipocampo), provocando que el cuerpo permanezca en un estado de alerta constante e hiperpercepción del dolor.
- El enfoque psicosomático: entiende la enfermedad como un «grito del cuerpo» ante conflictos emocionales no resueltos. El tratamiento efectivo requiere integrar la historia de vida y el apego, más allá de la farmacología tradicional.
- Esperanza de recuperación: abordar las heridas de la infancia y cambiar creencias limitantes permite recuperar la vitalidad, transformando el síntoma en un camino de sanación personal.
Contenido
- 1 Síntesis: el vínculo entre la fibromialgia y el trauma infantil
- 2 Datos de la fibromialgia hoy
- 3 El trauma infantil como raíz invisible del dolor crónico
- 4 Abordar las heridas de la infancia en el tratamiento de la fibromialgia
- 5 Preguntas frecuentes
- 5.1 ¿El trauma infantil puede causar fibromialgia?
- 5.2 ¿La fibromialgia es psicológica?
- 5.3 ¿Cómo afecta el trauma al sistema nervioso en la fibromialgia?
- 5.4 ¿Qué son las experiencias adversas en la infancia (EAIs)?
- 5.5 ¿Por qué duele el cuerpo si no hay lesión visible en la fibromialgia?
- 5.6 ¿El tratamiento emocional puede ayudar en la fibromialgia?
- 6 Referencias bibliográficas
Datos de la fibromialgia hoy
Se estima que la fibromialgia afecta a entre el 2 y el 6% de la población, especialmente a mujeres en edad adulta. Según Choy et al. (2010), el tiempo medio hasta recibir un diagnóstico es de 6,5 años, tras pasar por más de tres especialistas.
El diagnóstico ha evolucionado desde la evaluación de “puntos de dolor” hacia una concepción más amplia, que incluye la sensibilidad del sistema nervioso, alteraciones del eje hormonal del estrés (HPA), y síntomas como insomnio, ansiedad o niebla mental (Wolfe et al., 2010; Sarzi-Puttini et al., 2020).
Pero a medida que se han afinado los criterios médicos, también ha crecido una evidencia inquietante: una parte significativa de quienes padecen fibromialgia han vivido traumas en la infancia, según Combas et al. (2022) hasta un 88% de las personas afectadas.
El trauma infantil como raíz invisible del dolor crónico
La ciencia ha comenzado a confirmar lo que muchas personas sienten en su cuerpo desde hace años: el trauma psicológico no desaparece, se transforma.
Y cuando este trauma ocurre en la infancia (una etapa clave para el desarrollo neurológico, emocional y relacional) sus efectos pueden permanecer latentes durante décadas, manifestándose más tarde como enfermedades físicas, trastornos emocionales o dolor crónico como el de la fibromialgia.
Las Experiencias Adversas en la Infancia (EAIs) (que incluyen abuso físico, emocional o sexual, negligencia, abandono, acoso, pérdida de figuras de apego o crecer en hogares disfuncionales con violencia o consumo de sustancias) tienen un impacto directo y medible sobre el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso central (SNC).
Evidencia neurobiológica: el cuerpo nunca olvida
Estudios de neuroimagen han mostrado que las personas expuestas a traumas infantiles presentan alteraciones en estructuras cerebrales clave como la amígdala, el hipocampo y la corteza prefrontal, que están involucradas en la regulación emocional, el procesamiento del miedo y la modulación del dolor (Teicher et al., 2021).
Estas alteraciones contribuyen a una hiperreactividad del sistema de alerta del organismo y una menor capacidad para calmarse o autorregularse.
Además, las EAIs interfieren en el funcionamiento del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), que regula la respuesta al estrés. Cuando este sistema queda alterado por una exposición prolongada al miedo o la inseguridad en la infancia, puede volverse hiperactivo o hipoactivo, generando una respuesta de estrés crónica que impacta negativamente sobre el sistema inmunológico y aumenta la sensibilidad al dolor (Sluka & Clauw, 2016).
Percepción del dolor en la fibromialgia
Esta desregulación del sistema nervioso puede llevar al desarrollo de fenómenos de sensibilización central, una característica clave de la fibromialgia. La persona experimenta una percepción amplificada del dolor sin que exista un daño físico actual que lo justifique. En este contexto, el dolor no es solo una señal física, sino también una expresión somática de una herida emocional profunda.
Kaleycheva et al. (2021), en su revisión sistemática y metaanálisis de 20 estudios, confirmaron una fuerte asociación entre el diagnóstico de fibromialgia y la exposición a experiencias traumáticas infantiles. El abuso físico y emocional fue especialmente prevalente, así como el abuso sexual y la negligencia emocional. A mayor número de EAIs reportadas, mayor severidad de los síntomas físicos en la edad adulta.
Otros estudios han reforzado estos hallazgos: mujeres con fibromialgia puntúan significativamente más alto en el Childhood Trauma Questionnaire (CTQ) que mujeres con migraña, artritis reumatoide o sin diagnóstico médico (Gündüz et al., 2018), lo que sugiere que el dolor en la fibromialgia tiene un componente emocional y biográfico único que no se encuentra en otras condiciones.
Del silencio emocional al cuerpo que grita
Muchos de los efectos del trauma infantil quedan ocultos bajo lo que la psicoanalista Alice Miller (2020) denominó “ceguera emocional”: una desconexión con las propias emociones aprendida en la infancia como estrategia de supervivencia.
El problema es que el cuerpo recuerda lo que la mente trata de olvidar. Y con el paso del tiempo, ese dolor reprimido llega a expresarse a través de síntomas físicos, enfermedades autoinmunes o trastornos del estado de ánimo.
Abordar las heridas de la infancia en el tratamiento de la fibromialgia
Durante años, el tratamiento más habitual para la fibromialgia se ha centrado en el uso de fármacos: analgésicos, antidepresivos, relajantes musculares o neuromoduladores.
Sin embargo, los resultados son limitados y con frecuencia insatisfactorios, tanto para las pacientes como para los profesionales que las acompañan (Maffei, 2020). La farmacología puede aliviar algunos síntomas, pero no aborda el origen profundo del sufrimiento.
Desde la visión psicosomática, se propone una mirada diferente, más amplia e integradora. Este enfoque no separa lo físico de lo emocional, sino que entiende al ser humano como una unidad cuerpo–mente–biografía (López, 2011).
Y esta visión es especialmente útil en enfermedades como la fibromialgia, donde el cuerpo duele sin una causa médica clara, pero con una historia emocional evidente.
El cuerpo expresa lo que la palabra no pudo nombrar
Según el enfoque psicosomático, muchas enfermedades tienen su raíz en conflictos emocionales no expresados ni elaborados, especialmente cuando se producen en etapas tempranas de la vida y se mantienen en el inconsciente durante años (Bonet, 2019). Estos conflictos no desaparecen, sino que se “desplazan” al cuerpo, que los manifiesta a través de síntomas físicos.
La fibromialgia, en este marco, no se reduce a un trastorno musculoesquelético.
Se concibe como una forma de expresión somática de sufrimiento psíquico, en la que el cuerpo “grita” lo que la persona no ha podido decir, elaborar o incluso reconocer. No se trata de una enfermedad “inventada”, sino de un lenguaje corporal legítimo, que necesita ser escuchado desde una comprensión más profunda de la persona y su historia.
La historia de vida como territorio terapéutico
Trabajar con la historia de vida implica mucho más que recordar el pasado. Supone identificar los episodios significativos de sufrimiento emocional no resuelto, los vínculos que dejaron huella, los duelos no elaborados, las exigencias internas, las autoimágenes distorsionadas o los patrones de relación marcados por la sobreadaptación y el silencio emocional.
Existen distintas orientaciones terapéuticas eficaces, pero lo fundamental es que el abordaje contemple:
- La dimensión emocional del síntoma.
- La historia de apego y vínculos significativos.
- Los eventos traumáticos o adversos no integrados.
- El autoconcepto, la autoestima y el valor percibido.
- La reconfiguración del sentido de sí misma y del cuerpo.
Como afirma la psicoanalista Alice Miller, “el cuerpo nunca miente” y guarda la memoria de lo vivido, incluso si ha sido reprimido. No solo es necesario aliviar los síntomas, sino que es fundamental reintegrar la identidad perdida y recuperar la conexión con el cuerpo, la verdad propia y las emociones.

Mi experiencia superando la fibromialgia y sec
En el año 2010 me diagnosticaron fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. Por cierto, en este post hablo de la la conexión biológica entre el trauma temprano y el SFC desde la visión científica.
El pronóstico era que llegaría a los 40 años en silla de ruedas y sin capacidades cognitivas. Hoy, 16 años después de esas palabras, me encuentro en plena salud porque en lugar de aceptar esas palabras, me decidí a mirar donde nadie había mirado antes: en las heridas de mi infancia.
La vida me puso frente a un psicólogo que leyó el mensaje de mis síntomas con Biodescodificación y me ayudó a sanar las heridas y cambiar todas mis creencias limitantes. Así que confirmo toda la información expuesta: muchas de las personas con diagnóstico de fibromialgia tenemos una infancia marcada por el maltrato, pero con mucho mimo y mucha terapia, se cierran esas heridas y se recupera la vitalidad.
Aquí me abro en canal contando mi historia y si este es tu momento, aquí podemos comenzar el camino juntas.
Si te has sentido reflejada en este artículo y quieres explorar de forma profesional la relación entre tu historia de vida y tu dolor físico, aquí puedes dar el primer paso.
Preguntas frecuentes
¿El trauma infantil puede causar fibromialgia?
El trauma infantil no es la única causa de la fibromialgia, pero sí se asocia de forma significativa con su aparición y severidad.
Diversos estudios muestran que una proporción elevada de personas con fibromialgia ha sufrido experiencias adversas en la infancia, como abuso o negligencia. Estas vivencias pueden alterar la regulación del estrés y aumentar la sensibilidad del sistema nervioso al dolor en la edad adulta.
¿La fibromialgia es psicológica?
No. La fibromialgia es un trastorno reconocido médicamente, caracterizado por dolor crónico generalizado y sensibilización central.
Sin embargo, la evidencia científica indica que factores emocionales y traumáticos pueden influir en su desarrollo y mantenimiento. No es “imaginaria”, pero tampoco puede entenderse solo desde lo físico.
¿Cómo afecta el trauma al sistema nervioso en la fibromialgia?
El trauma temprano puede alterar el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA), que regula la respuesta al estrés.
Cuando este sistema se desregula por exposición prolongada al miedo o la inseguridad, el organismo puede permanecer en estado de alerta constante. Esta hiperactivación aumenta la sensibilidad al dolor y favorece la sensibilización central, característica clave de la fibromialgia.
¿Qué son las experiencias adversas en la infancia (EAIs)?
Las experiencias adversas en la infancia incluyen abuso físico, emocional o sexual, negligencia, abandono, violencia doméstica o crecer en entornos inestables.
La investigación muestra que estas experiencias pueden tener un impacto duradero en el desarrollo cerebral y en la regulación emocional, aumentando el riesgo de trastornos físicos y psicológicos en la adultez.
¿Por qué duele el cuerpo si no hay lesión visible en la fibromialgia?
En la fibromialgia existe un fenómeno llamado sensibilización central.
Esto significa que el sistema nervioso amplifica las señales de dolor aunque no haya daño tisular actual. No es que el dolor sea “falso”, sino que el umbral de activación del sistema nervioso está alterado.
¿El tratamiento emocional puede ayudar en la fibromialgia?
La farmacología puede aliviar síntomas, pero no siempre aborda el origen del sufrimiento.
Los enfoques integradores que incluyen la historia de vida, el apego y los eventos traumáticos no resueltos buscan intervenir en la regulación del estrés y en la dimensión emocional del síntoma. Esto no sustituye la medicina, pero puede ampliar el abordaje terapéutico.
Referencias bibliográficas
Bonet, J. (2019). Breve revisión de cuatro mecanismos fisiopatológicos claves para la Medicina Psicosomática. Vertex Revista Argentina de Psiquiatría, 30(145, mayo-jun.), 185-194. https://revistavertex.com.ar/ojs/index.php/vertex/article/view/206
Choy, E., Perrot, S., Leon, T., Kaplan, J., Petersel, D., Ginovker, A. y Kramer, E. (2010). A patient survey of the impact of fibromyalgia and the journey to diagnosis. BMC Health Services Research, 10. https://doi.org/10.1186/1472-6963- 10-102
Combas, M., Ozturk, E. y Derin, G. (2022). Childhood trauma and dissociation in female patients with fibromyalgia. Medicine, 11(4), 1635-40. https://doi.org/10.5455/medscience.2022.09.211
Gündüz, N., Polat, A., Erzincan, E., Turan, H., Sade, I. y Tural, Ü. (2018). Psychiatric comorbidity and childhood trauma in fibromyalgia syndrome. Turkish Journal of Physical Medicine and Rehabilitation, 64(2), 91. https://doi.org/10.5606/tftrd.2018.1470
Kaleycheva, N., Cullen, A. E., Evans, R., Harris, T., Nicholson, T. y Chalder, T. (2021). The role of lifetime stressors in adult fibromyalgia: a response to Joan S. Crawford’s letter to the editor. Psychological Medicine, 51(2), 177-193. https://doi.org/10.1017/S0033291721002828
López, F. M. (2011). Juan Rof Carballo y la medicina psicosomática: Entre la teoría: J. Rof Carballo y la praxis: A. Fernández-Cruz. Ediciones Díaz de Santos.
Maffei, M. E. (2020). Fibromyalgia: Recent advances in diagnosis, classification, pharmacotherapy and alternative remedies. International Journal of Molecular Sciences, 21(21), 1-27. https://doi.org/10.3390/ijms21217877
Miller, A. y de Lamadrid, M. T. L. (2020). El cuerpo nunca miente. Tusquets.
Sarzi-Puttini, P., Giorgi, V., Marotto, D. y Atzeni, F. (2020). Fibromyalgia: an update on clinical characteristics, aetiopathogenesis and treatment. Nature Reviews Rheumatology, 16(11), 645-660. https://doi.org/10.1038/s41584-020-00506-w
Sluka, K. A. y Clauw, D. J. (2016). Neurobiology of fibromyalgia and chronic widespread pain. Neuroscience, 338, 114-129. https://doi.org/10.1016/j.neuroscience.2016.06.006
Teicher, M. H., Gordon, J. B. y Nemeroff, C. B. (2021). Recognizing the importance of childhood maltreatment as a critical factor in psychiatric diagnoses, treatment, research, prevention, and education. Molecular Psychiatry, 1-8. https://doi.org/10.1038/s41380-021-01367-9
Wolfe, F., Clauw, D. J., Fitzcharles, M. A., Goldenberg, D. L., Katz, R. S., Mease, P., Russell, A. S., Russell, I. J., Winfield, J. B. y Yunus, M. B. (2010). The American College of Rheumatology preliminary diagnostic criteria for fibromyalgia and measurement of symptom severity. Arthritis Care and Research, 62(5), 600-610. https://doi.org/10.1002/acr.20140

Soy María Pilar Sánchez, graduada en psicología, especializada en psicosomática y biodescodificación, y autora de 4 libros. Tras superar la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, hoy acompaño a otras personas a comprender el origen emocional de sus síntomas y bloqueos para recuperar claridad, equilibrio y bienestar.




