Psicogenealogía: sanar la historia familiar

Aunque a muchos sectores de la ciencia les provoque rechazo hablar del transgeneracional o de la psicogenealogía, hay un evidente interés y compromiso de muchos otros sectores de la misma que, movidos por el interés genuino de producir una mejoría o curación en la salud de sus pacientes, buscan otras vías por las que conseguirlo.

Es el caso de las autoras de este análisis que reproduzco aquí: Clemencia Araujo-Herrera y Mónica Almeida-Rodríguez, médicos cirujanas que consideran a la psicogenealogía una herramienta de interés en su práctica laboral. 

Ellas definen la psicogenealogía como una herramienta terapéutica y diagnóstica en medicina, que permite encontrar en el sistema familiar la causa última de la alteración del bienestar físico, mental, social, económico, funcional, espiritual y afectivo de una persona.

¿Qué es la psicogenealogía?

La psicogenealogía es el estudio del árbol genealógico con un fin eminentemente sanador. Es una herramienta que permite, a través del análisis de la historia familiar, comprender mejor las raíces transgeneracionales y darle así sentido a la vida de forma holística y profunda.

La psicogenealogía es mucho más que una ciencia o un “sabiduría” y también es usada como vía de conocimiento

La  psicogenealogía se interesa en tres conceptos fundamentales: el origen, la transmisión y la identidad de los conflictos humanos. Es por esto que se convierte en un instrumento para el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de la estabilidad física, emocional, social y contextual del individuo y de su entorno.

La psicogenealogía viene a demostrarnos que los síntomas, enfermedades o situaciones de conflicto podrían estar comprometidos con lealtades familiares del pasado o trampas y repeticiones transgeneracionales como las llama Anne Ancelin Schützenberger.

Cuando éstas se hacen conscientes el proceso de sanación y claridad emocional emerge.

Gracias a la Psicogenealogía se puede entender la naturaleza genealógica de las relaciones humanas y descubrir las fuerzas creadoras que cada familia entraña, las que hacen que cada persona lleve identificaciones e implicaciones de una generación a otra.

Objetivos de la psicogenealogía

La psicogenealogía tiene dos objetivos principales:

  • Tomar consciencia de los mecanismos de la familia que nos habita. Todos somos fruto de una larga cadena de seres del pasado, entre quienes están no solo los padres, sino que también los abuelos, incluso los bisabuelos aunque no se hayan conocido ya que en el alma familiar, viven hermanos, primos, amigos de la familia, personas que son amadas u odiadas en el presente o en el pasado en las diferentes generaciones.
  • Ayudar a liberarse de conflictos familiares no resueltos que impiden vivir autónomos los deseos y planes propios del presente.

¿Cuál es el origen de la Psicogenealogía?

El psicoanálisis en sus inicios, afirmaba que la vida psíquica de cualquier individuo se sostenía en la relación de éste, con su familia, en especial con los padres.

Para Freud, el carácter de los vínculos entre padres e hijos en la primera infancia, van a ser determinantes para su personalidad adulta.

Así como Boszormeny Nagy, que pretende integrar en sus teorías la teoría sistémica y psicoanalítica, emerge Anne Ancelin Schützenberger, psicoanalista y psicodramatista francesa, planteando la llamada psicogenealogía en la que confluyen conceptos como consciente e inconsciente familiar y grupal (aquí puedes leer más sobre el inconsciente familiar). 

Anne creó el genosociograma comentado: una representación que se realiza dibujando un árbol genealógico, también llamado en salud familiar familiograma, que llega a cuatro generaciones o más y en la que se consigna simbólicamente los datos del sujeto objeto de estudio y sus ancestros.

Anne Schützenberger realizaba un trabajo en profundidad en un contexto completo reconstruyendo el pasado hasta dos siglos atrás (siete a nueve generaciones), y a veces incluso más.

Aunque cabe resaltar que la psicogenealogía tiene muchas fuentes de conocimiento, debido a que va de la mano con la terapia familiar, sus vertientes confluyen muchas veces.

Entre los autores más destacados dentro de la terapia familiar:

  • Virginia Satir: (1916 -1988) Psicoterapeuta pionera de la terapia familiar.
  • Carl Whitaker (1912-1995) Psiquiatra, pionero en terapia familiar
  • Jacob Levy Moreno (1889-1974) Psiquiatra, y educador, creador del Psicodrama.
  • Gregory Bateson (1904-1980) Antropólogo, científico social, lingüista.
  • Iván Boszormenyi-Nagy (1920-2007) Psiquiatra y uno de los fundadores del campo de la terapia familiar y estructura sistémica.

El enfoque psicogenealógico ha permitido investigar de qué forma la vida de los ancestros afectan al bienestar del cuerpo y mente de las personas, permitiendo explorar la historia personal y siendo de mucha utilidad en medicina pero también en otro tipo de disciplinas de estudio como las que tienen que ver con el comportamiento humano y social como la educación, la sociología, antropología y el derecho.

 

El genosociograma y el árbol genealógico

La psicogenealogía es una herramienta de sanación de síntomas y enfermedades y trabaja a través de un mapeo psicogeográfico llamado genosociograma.

Este mapeo se realiza a través de la representación del árbol genealógico, la cual se trabaja con la persona, su familia y parejas, donde a través de la historia de los ancestros muestran historias inconclusas que repercuten en algún aspecto de su vida presente.

Es muy importante mirar la historia de nuestros ancestros, nuestro árbol genealógico, y darle vida observando el contexto histórico-social, los lazos afectivos, las rupturas y secretos, profesiones de cada quien, sus accidentes y etiquetas.

Se pretende mostrar con claridad la historia familiar, dejar en evidencia los procesos de transmisión y de repetición transgeneracional, hacerse consciente de los duelos no realizados y su efecto, y los roles familiares para comprender nuestros patrones o guiones, creencias, y transacciones en las relaciones de familia.

Sanar los ancestros es sanar uno mismo y reconciliarse con su historia y orígenes, reconciliarse con su clase, como lo plantea claramente Vincent de Gaulejac en sus libros “Neurosis de clase” y “Las fuentes de la vergüenza”. Es muy importante mirar la historia de nuestros ancestros, nuestro árbol genealógico, y darle vida observando el contexto histórico-social, los lazos afectivos, las rupturas, secretos, profesiones, sus accidentes y etiquetas.

 

¿Cómo se aplica la psicogenealogía en medicina?

Tal y como explican las autoras, recordemos que son médicos:

«la Psicogenealogía tiene muchas utilidades en la medicina al encontrar respuestas a antiguos temas como las repeticiones de conductas negativas, muertes, accidentes casuales, algunas enfermedades, separaciones o fracasos de todo tipo caracterizados en el pasado como neurosis de destino: término del psicoanálisis por el que se nombra así a la necesidad inconsciente de castigo que hace que el sujeto fracase constantemente en su vida.

La doctora Ilse Kutschera en 2008, dice en su libro “La enfermedad que sana”:

“Las enfermedades que dependen de las implicaciones en el sistema familiar son mucho más difíciles de reconocer para el medico porque con frecuencia se originan en generaciones anteriores, son inconscientes y se reclaman a través del amor a la familia o a alguno de sus miembros”.

Se trata de un abordaje que busca liberarse de antiguos anclajes transgeneracionales tóxicos que actúan sobre las personas y las familias como “situaciones no resueltas”, como cuentas intergeneracionales sin saldar, que se repiten inadvertidamente y que se viven, a veces, como si fueran algo natural.

La psicogenealogía ha observado que nuestros destinos están también determinados por la historia psicológica de las generaciones anteriores ya que llevamos grabados episodios, fechas, vivencias, caracterizaciones, estigmas, nombres, pensamientos y comportamientos que pesan en nuestras elecciones, sobre el lugar que se ocupa en la familia, en el trabajo o el entorno social en general así como éxitos y fracasos.

¿Existe la lealtad invisible en las enfermedades?

Según la psicogenealogía existe lealtad en las enfermedades con una precisión matemática, que indica un sistema de repeticiones en ellas a causa de mapas neurológicos que se recorren y transmiten de generación en generación.

El autor del libro «Metagenealogía», Alejandro Jodorowsky, afirma:

“La enfermedad es una protesta de tu niño caprichoso interior. Niño al que le prohibieron hacer algo o lo obligaron a hacer algo que no quería.

Deja de protestar y acepta la realidad, llegando a un compromiso entre lo que es y lo que imaginas que es la realidad…entonces sanas. Cuando empiezas a establecer relaciones bellas, entonces empiezas a sanarte.”

Es decir, la enfermedad se relaciona con el árbol genealógico por ello se debe conquistar la libertad rompiendo la poderosa fidelidad a la historia familiar, donde se libere al enfermo del peso de las lealtades inconscientes (familiares) que manejan y condicionan su vida

 

Salud y traumas familiares

Afirma Jodorowsky: “hay mucho que curar en el mundo en el terreno emocional, en el que se producen enfermedades, cánceres, bombas. Ahora hay una gran crisis emocional en el mundo. No es económica, es emocional.”

En cuanto a los traumas familiares somos portadores de los conflictos no solucionados del árbol y eso se manifiesta en cada uno haciéndonos sufrir, impidiéndonos amar, tener relaciones sexuales satisfactorias, etc.

La memoria del árbol genealógico está siempre presente. La enfermedades o traumas familiares son clara muestra de los lazos sutiles que la mente establece con quienes les rodean.

Si se es capaz de transformar el mito familiar, se cambia el universo propio.

Cada uno de nosotros somos la familia completa, llevamos a los ancestros, tenemos su historia, y esa historia vive y se manifiesta en distintas situaciones, edades y generaciones.El árbol influye y conduce la vida de las personas llevándoles el destino familiar, en cuanto al estado: económico, laboral, salud-enfermedad y en el plano emocional: relaciones de pareja, hijos, amigos; en el plano sexual creativo, en el plano intelectual.

Todos provenimos del árbol, somos fruto del destino familiar y reproducimos lo mismo por inconsciencia, por ello es importante valorar las raíces, los antepasados.

¿Cómo afecta a las generaciones siguientes el abuso sexual?

Los abusos padecidos durante la infancia, una vez adultos, tienden a ser reproducidos sobre otros, o bien, sobre ellos mismos, causando desequilibrio o enfermedad de la víctima, victimario y de sus sistemas familiares.

Los abusos sexuales por lo general se sufren en la infancia. Estos abusos entorpecen el desarrollo de nuestra verdadera personalidad, estableciendo planes en función de la propia historia familiar, creando un destino ajeno, ya que si la historia familiar está plagada de relaciones incestuosas, reprimidas o no, de sadomasoquismo, de narcisismo o de neurosis sociales dejan un legado y se reproducen de generación en generación.

¿Los secretos y los no dichos tienen repercusión en la salud de las personas?

Los secretos producen mecanismos de repetición. Cada uno tenemos una historia en la familia de la cual somos uno de los eslabones, ya que esta historia está protagonizada por todos los miembros de la familia, y su huella permanece en cada uno a través de los secretos, lo callado, que serán transmitidos de forma inconsciente, en ocasiones como enfermedades.

Estos secretos ejercen influencia, y están frecuentemente en el origen de repeticiones obstinadas que se constatan sin comprenderlas, que a la postre y entre más secretas sean se van a convertir en enfermedad familiar muy visible, más visible de lo que el sistema familiar y social quisiera y por su puesto más visible que lo que el médico o el terapeuta desea.

El secreto que no se puede develar, frecuentemente el secreto vergonzoso de un familiar cercano, una perdida, una injusticia, se instala en una “caverna secreta”, en una “cripta”, es un “fantasma” que busca ser visto.

Puede transmitirse del inconsciente de un padre al del hijo y de una generación a la otra, produciendo todo tipo de desequilibrios. Anne Schützenberger dice “el secreto, el no dicho, produce una mancha de aceite, y conlleva a zonas con sombras cada vez mayores”.

En síntesis los secretos de familia pesan en el destino pues ellos determinan, sin que estemos enterados en nuestras elecciones de vida y frenan nuestro desarrollo personal. Las terapias psicogenealógicas a veces son indispensables para poner fin a algunos esquemas de fracaso que se repiten.

Esto ha permitido que en la psicología se explore las relaciones con los padres para comprender los problemas que tenemos en la actualidad ya que la personalidad se constituye conforme el triángulo papá- mamá-yo, pero a veces es necesario agrandar el círculo y remontarse a los ancestros para dilucidar aspectos confusos de nuestra existencia, pues los secretos que las familias esconden a veces determinan nuestro día a día y cuyo impacto puede acentuarse al cabo de las generaciones

 

Si quieres saber cómo sanar tu transgeneracional desde el amor, aquí te doy unas claves.

Y recuerda, no te acerques a tu árbol genealógico para culparles de lo mal que te va un negocio o de tus fracasos sentimentales. Eso no servirá para nada. Acércate a tu árbol con una mirada de aceptación y las heridas transgeneracionales, se curarán.

 

 

Bibliografía

Araujo-Herrera, C. y Almeida-Rodríguez, M. (2015). La psicogenealogía, una herramienta en la medicina. CES Salud Pública, 6(1), 96–101. https://revistas.ces.edu.co/index.php/ces_salud_publica/article/view/2905

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio