En los últimos años, la Biodescodificación ha ganado popularidad como una alternativa para tratar dolencias físicas desde una perspectiva emocional.
Pero como en cualquier metodología novedosa o poco conocida, también recibe muchas críticas y comentarios negativos.
Una de las principales críticas es por parte de quienes, estando poco o mal informados, dicen que es una solución fácil o mágica para problemas físicos y emocionales complejos, y que, por lo tanto, es imposible que dé resultados. Vamos, que dicen que es cosa de magufos.
Pero, ¿es esto realmente así?
Contenido
Entendiendo la complejidad de la Biodescodificación
Para empezar, es importante romper con la idea de que la Biodescodificación es una solución rápida o mágica.
Lejos de ser una vía simple, un proceso de Biodescodificación requiere una de introspección profunda y consciente de los conflictos emocionales que se acumulan desde el pasado (probablemente desde la infancia).
La Biodescodificación no promete resolver problemas de la noche a la mañana (y si alguien te lo ha prometido, no te fíes). El cliente o consultante debe estar dispuesto a realizar un trabajo interior por el que se accede a zonas de nosotros mismos poco agradables de visitar.
Esta metodología reconoce que muchos de las dolencias tienen su origen en un elevado estrés emocional que a menudo está relacionado con eventos o traumas de la vida que no han sido procesados adecuadamente.
Imagina el caso de una mujer, que trabaja como enfermera, y se entera de forma «casual», de que en las pruebas que le acaban de hacer a su marido han detectado que tiene una enfermedad mortal.
Esta noticia rompe todo su equilibrio interno, sus planes de futuro y los de sus hijos, pero en lugar de permitirse llorar y conectar con la tristeza o el miedo que esta situación le genera, ella se enfoca en ser fuerte y cuidar de su esposo sin expresar lo que realmente está sintiendo.
A medida que reprime su angustia y miedo porque no quiere que su familia le vea hundida, su cuerpo comienza a manifestar síntomas físicos como insomnio, dermatitis, alopecia y migrañas.
Aunque pueda recibir tratamiento para estos síntomas, la raíz del problema radica en el estrés emocional no procesado. La tristeza y el miedo reprimidos ante un futuro desolador están superando su límite tolerable de estrés. Según la psicosomática, estos síntomas físicos son una expresión del trauma emocional no gestionado y continuarán mientras no enfrente y procese sus emociones.
Por eso, para identificar y abordar estos problemas, se requiere honestidad, compromiso y, sobre todo, valentía.
Un proceso profundo de autoconocimiento
A diferencia de lo que podría parecer una solución rápida o superficial, la Biodescodificación es un proceso introspectivo.
El profesional no solo ayuda al paciente a identificar un conflicto emocional, sino que también le guía a través de un proceso de liberación y reconciliación con ese conflicto.
Esto puede suponer:
– Revisitar traumas pasados, algunos de los cuales pueden haber sido reprimidos durante años.
– Aceptar y procesar emociones profundas, como el miedo, la tristeza o la rabia.
– Identificar y romper patrones mentales o comportamentales que han influido en la forma de afrontar las situaciones estresantes.
Todo ello requiere un nivel profundo de responsabilidad personal y, en muchos casos, un acompañamiento terapéutico a largo plazo, basado siempre en las necesidades del cliente.
Si hay algo que a mí no me gusta de ciertas escuelas de Biodescodificación es que la enfoquen como un proceso muy breve de una o dos sesiones. Hay casos en los que acompañar al cliente en la nueva construcción de sí mismo es absolutamente fundamental y ese acompañamiento debe ser tan largo como el cliente necesite.
Si en el proceso de Biodescodificación hemos liberado emociones de rabia, por ejemplo, que llevaban toda una vida en la «mochila emocional» y desmontamos creencias limitantes aprendidas en el seno familiar, no podemos pretender que en tres horas esa persona esté lista para afrontar esa «nueva vida».
Acompañar al cliente hasta que se sienta fuerte emocionalmente es esencial.
No es una solución independiente que reemplaza a otras
Otra de las críticas se basa en la creencia de que la Biodescodificación es un tratamiento independiente que reemplaza a la medicina convencional o alopática.
Nada más lejos de la realidad.
La Biodescodificación se propone como un complemento a la medicina alopática, no como un sustituto.
Mientras que la Biodescodificación trabaja en la esfera emocional y su impacto en el cuerpo, el tratamiento médico convencional es la que realiza el diagnóstico y la que aborda los síntomas físicos de una manera directa y efectiva.
En mi propia experiencia con la Biodescodificación, nunca dejé de lado los tratamientos médicos, hasta que en el caso del hipotiroidismo, por contar una de mis experiencias, me dijo mi médico que ya no era necesario que tomase nada puesto que los análisis mostraban un correcto funcionamiento de mi glándula tiróidea.
El médico que ha prescrito el tratamiento es quien tiene que evaluar la idoneidad de seguir con él o no en función de los resultdos en las pruebas médicas.
Para mí, la Biodescodificación es la que me permitió acceder a un «armario» lleno de dolor y experiencias traumáticas que yo había negado durante años, y de las que me había disociado por pura supervivencia. Pude liberarme de emociones y patrones mentales profundamente arraigados que, sin duda, estaban influyendo en mi salud. Después de eso, pude tomar decisiones que me permitiron alcanzar un bienestar emocional profundo que se plasmó en mi cuerpo.
Consciencia y compromiso: la clave del éxito en Biodescodificación
Al igual que cualquier tratamiento serio, el éxito de la Biodescodificación no depende únicamente de asistir a una sesión y esperar un resultado inmediato.
Los clientes deben estar dispuestos a realizar el trabajo emocional necesario, lo que a menudo incluye varios niveles de autoexploración. Este proceso puede ser desafiante, pero quienes lo hemos experimentado con éxito sabemos que el esfuerzo vale la pena.
Es habitual ver que los críticos de la Biodescodificación afirman que este método «simplifica» los problemas de salud, pero la realidad es que la Biodescodificación reconoce la profunda interconexión entre cuerpo y mente, ofreciendo un abordaje más holístico y, en muchos casos, más completo que otros métodos.
Un enfoque personalizado para cada individuo
Algo que quiero que quede muy claro es que la Biodescodificación no es una solución de «talla única».
Cada caso es único porque los conflictos emocionales son profundamente personales y la Biodescodificación trabaja precisamente en ese nivel, adaptándose a las experiencias, emociones y situaciones de vida de cada persona.
Esto demuestra que, lejos de ser una solución fácil, es una metodología que requiere una atención individualizada y adaptada.
La Biodescodificación es un complemento valioso para alcanzar el bienestar integral, siempre que se entienda como un proceso que requiere dedicación y voluntad para enfrentar aspectos emocionales que, en ocasiones, hemos ignorado durante mucho tiempo.
¿Quieres empezar ya? Aquí puedes ver cómo son las sesiones que realizo

Soy María Pilar Sánchez, graduada en psicología, especializada en psicosomática y biodescodificación, y autora de 4 libros. Tras superar la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, hoy acompaño a otras personas a comprender el origen emocional de sus síntomas y bloqueos para recuperar claridad, equilibrio y bienestar.




