Si queremos tener una vida saludable, es necesario diferenciar entre vivir desde el amor y vivir desde el miedo.
Dice Bruce Lipton, reconocido biólogo celular estadounidense, que si queremos tener una vida saludable, es necesario entender la diferencia entre vivir en el amor y vivir en el miedo.
«Podemos ilustrarlo poniendo unas células bajo un microscopio. Si colocamos unos nutrientes delante de ellas, las células se moverán hacia los nutrientes, pero si colocamos toxinas ante las células, las células se alejan de las toxinas.
Esto quiere decir que cuando estás en una situación de crecimiento como las células lo están, estás abierto porque el crecimiento está abierto al mundo.
El crecimiento representa el amor.
La protección es totalmente lo contrario. Protección significa que te sientes amenazado y tienes que cuidarte porque tu vida está en peligro y necesitas amurallarte y protegerte.
Así que el crecimiento es apertura y la protección es cierre.
Nuestro sistema de protección y miedo
Así es la historia de nuestra biología. La protección es una parte necesaria para nuestra supervivencia, por supuesto.
Pero si estás siendo perseguido por un tigre de dientes de sable tienes que hacer algo útil. Pensar en el amor incondicional en ese momento puede costarte la vida.
La naturaleza ha creado un sistema de protección. En términos científicos se conoce como eje hipotalámico-pituitario-adrenal, también conocido como eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal.
El hipotálamo es la parte del cerebro que hace la interpretación de lo que está sucediendo.
Es la que mira al mundo y pregunta «¿estoy en un lugar seguro o en un lugar que da miedo?»
Si el hipotálamo ve que estamos ante algún tipo de amenaza envía una señal a la glándula pituitaria, la glándula maestra, cuya señalización coordina la actividad de 50 billones de células.
En el caso de amenaza, la glándula pituitaria libera hormonas que activan las glándulas suprarrenales. El sistema suprarrenal se conoce como el de lucha o huída.
El eje hipotalámico-pituitario-adrenal
El eje hipotalámico-pituitario-adrenal es básicamente un sistema de protección.
El eje hipotalámico-pituitario-adrenal se pone en marcha cuando el hipotálamo ve la amenaza, y la pituitaria y las suprarrenales se preparan para una respuesta de protección.
Pero si estás siendo perseguido por un tigre de dientes de sable vas a necesitar las piernas y los brazos para correr o pelear, por lo que el sistema al estar bajo amenaza libera hormonas del estrés desde las suprarrenales.
Las suprarenales asignan toda la energía del sistema para poder escapar del tigre.
Eso significa que la primera actividad de las suprarrenales es causar que los vasos sanguíneos de la tripa se contraigan. Esto fuerza a la sangre, que es la que tiene la energía, a que vaya hacia los brazos y las piernas.
Date cuenta que en el momento en que cierras los vasos sanguíneos de la tripa, cierras el crecimiento y el necesario control de estabilización del cuerpo que procede de los órganos de las vísceras.
Así que cuando estás en un momento de amenaza cierras este energía que va a la tripa porque estás asignando la energía para la huída.
El estrés rompe el sistema de protección natural
Esa es una de las primeras cosas que hacemos ante el estrés, cerrar el crecimiento y el mantenimiento del cuerpo.
Y la gente puede decir, «¿crecimiento? ¡soy adulto y no necesito crecer!»
Estamos compuestos por 50 billones de células. Cada día perdemos cientos de millones de células, más de cientos de millones, los números son demasiado grandes para escribirlos…
La nutrición, el envejecimiento, las lesiones… básicamente, cada día pierdes cientos de millones de células. Eso significa que por definición cada día has de reemplazar cientos de miles de millones de células.
Aunque no te ves crecer a diario, estás creciendo para equilibrar lo que pierdes. Así que si cierras el crecimiento del sistema no tardará mucho tiempo en entrar en un estado de deterioro porque cuando tu cuerpo no mantiene la reposición de las células, comienza la enfermedad.
En segundo lugar, recuerda que cuando la amenaza está presente, las suprarrenales liberan hormonas del estrés que apagan el sistema inmune para conservar la energía y poder huir del tigre.
Demasiado tiempo en estrés conduce a la muerte
Como afirma Bruce Lipton, cuando estás en un estado de protección permanente, cierras el sistema de crecimiento y el mantenimiento del cuerpo, y apagas el sistema inmune.
Si mantienes este estado demasiado tiempo, inevitablemente te conduces a la enfermedad y a la muerte.
Podemos volver de nuevo a la naturaleza, y entender por qué la naturaleza nos dotó de esta protección para huir del tigre, pues una vez huyes y te alejas del tigre, el sistema vuelve de nuevo al crecimiento.
Si comprendemos el funcionamiento de la naturaleza, sólo debemos usar el sistema de estrés durante cortos intervalos de tiempo porque interfiere con las funciones normales del cuerpo.
Si miramos el mundo de hoy te das cuenta que 24 horas al día, 7 días a la semana, 365 días al año las hormonas del estrés están siendo liberadas: leemos la prensa, vemos las noticias, nos preocupa el mundo y lo que está sucediendo.
Lo que sólo ha de usarse durante un corto espacio de tiempo, lo convertimos en un uso crónico debido al elevado nivel de estrés en el que vivimos.
La liberación crónica de las hormonas del estrés se convierte en una elevación de la cantidad de enfermedades y dolencias que nuestro planeta está sufriendo.
El nivel de vitalidad es más alto o más bajo dependiendo de si estamos en un estado de crecimiento y amor, o de protección y miedo.
Lo apreciamos muy fácilmente cuando vemos a gente enamorada y expresan una vitalidad tremenda.
La vitalidad depende de la cantidad de amor y miedo que sientes
El miedo es una fuerza que tenemos que identificar y aprender a manejarla a nuestro favor. Vivir bloqueados por el miedo nos enferma.
Nuestro inconsciente biológico no distingue entre un tigre con dientes de sable y el director de la empresa. Para nuestra mente inconsciente, el peligro es el mismo.
El ritmo de vida que llevamos y la educación que hemos recibido, por nombrar algunas de las causas, no ha favorecido ni favorece que sepamos detectar aquello que nos produce mucho estrés.
Diferenciar miedo real de miedo imaginario
Hoy los «tigres» se disfrazan de muchas formas. Se convierten en miedo a:
- quedarse sin empleo,
- no poder pagar la hipoteca,
- que la pareja se marche de casa,
- que mis hijos sufran en el colegio,
- quién va a cuidar de mis padres… y
- tantísimos «tigres» que hay en nuestra mente.
Cuando el miedo es demasiado elevado y no se hace algo por gestionarlo correctamente: no se habla con nadie de los temores, no se cuenta a nadie los nervios que producen pensar en aquello, no se expresa la indefensión que se siente en tal circunstancia…
cuando no se pone en palabras y no se gestionan los sentimientos que desbordan, el estrés se eleva por encima de los límites tolerables y el cuerpo lo manifiesta en forma de dolor o malestar.
El mensaje que envía el cuerpo es muy claro y conciso, pero si no escuchas su lenguaje, acabas pensando que es «mala suerte» que te duela aquí o allá, que es culpa del viento que no puedas dormir o que tus nervios son por una canción horrible que escuchaste ayer.
Tu cuerpo te pide a gritos amor y tú sigues hablando miedo.
Biodescodificación para salir del miedo y entrar en el amor
Cuando el dolor es tan insoportable que no puedes ignorar más la llamada de tu cuerpo es cuando empiezan los cambios.
Es lo que hacemos en Biodescodificación. Identificamos el origen emocional asociado al dolor o malestar, o lo que es lo mismo, ese miedo que lleva demasiado tiempo insertado en todas tus células y que está impidiendo el crecimiento y la renovación de tus células, y lo sacamos afuera.
Lo hacemos consciente, cambiamos las creencias asociadas a ese miedo y comenzamos el proceso de amor hacia uno mismo y hacia los demás.
Y como el dr. Lipton dice, ¿hay alguien que no quiera estar vibrando en el amor?
Si sientes que este es el momento de empezar, pincha aquí
Bruce Lipton es autor de «La Biología de las Creencias«. Te recomiendo encarecidamente que leas su libro, te cambiará tu percepción de la vida 😉

Soy María Pilar Sánchez, graduada en psicología, especializada en psicosomática y biodescodificación, y autora de 4 libros. Tras superar la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, hoy acompaño a otras personas a comprender el origen emocional de sus síntomas y bloqueos para recuperar claridad, equilibrio y bienestar.






